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miércoles, 1 de diciembre de 2010

Januká


¿Cuál es la raíz espiritual de Januká?, ¿por qué encendemos velas y quiénes fueron los Macabeos?

Hay una raíz en el mundo espiritual para todo lo que existe, una raíz que inicia y motiva nuestro comportamiento, nuestros pensamientos, nuestras emociones y los diferentes eventos que experimentamos. Todo lo que imaginemos posible.

El reino de la Cabalá describe la realidad, tal como es revelada a quienes han alcanzado el mundo del espíritu. Cualquiera que desee entender el curso de nuestras vidas puede alcanzar ese mundo. Este ofrece a los que llegan a sus puertas una oportunidad de controlar en forma consciente sus vidas, para alcanzar un placer supremo que nunca antes habían sentido.

Esos que se unen con este mundo lo sienten como una completa realidad, describiéndolo en nuestro lenguaje, justo como nosotros describimos nuestra propia realidad.

Si tú y tu amigo observan una flor, es muy probable que cada uno tenga una diferente impresión de ésta en la mente. Por ejemplo, puedes admirar su belleza y tu amigo su esencia. Pero ambos estarán de acuerdo, por ejemplo, en que se trata de una rosa roja.

De manera similar, cualquiera que se una con el mundo eterno, describe lo que ha visto en un lenguaje que sólo aquellos que han estado ahí comprenderán.

En el mundo del espíritu, no hay flores, hay anhelos y deseos que se abren por sí mismos en un orden predeterminado. Cualquiera que alcance ese mundo pasará por las mismas fases que sus predecesores.

El ciclo del desarrollo espiritual es llamado un “año” porque en cada una de las fases uno se encara con los mismos deseos a los que se ha enfrentado en las fases previas, pero en un nivel más profundo, ayudándolo a entenderse a sí mismo mucho mejor.

Así, un cabalista observando sus propios deseos vive a través de 6,000 años de crecimiento antes de que alcance su destino y triunfe al recibir todos los placeres que un humano puede sentir. Debido a que el asunto central es el desarrollo interno, el cual está separado de la realidad física en la cual vivimos, un cabalista puede vivir los 6,000 años (fases) en tan solo cinco o diez años de su vida.

En el curso de esos años encuentra situaciones recurrentes de revelación que lo ayudan a ascender al siguiente grado. los cabalistas llaman a esos grados “días festivos” y “sábados.”

Los días festivos y Shabat en nuestro mundo fueron determinados por los cabalistas para permitir a la gente que deseaba pero que no era cabalista, actuar en la carne de acuerdo con el mundo espiritual.

Es por eso que celebramos las fiestas cada año y el Shabat cada semana. Un cabalista puede, no obstante, celebrar la Pascua internamente aún cuando la fiesta esté meses lejos, porque no hay conexión entre nuestro estado espiritual y el tiempo físico en el que vivimos.

De todos los días festivos, Januká y Purim son considerados especiales. Hay un número de razones para eso. Primero, éstos no están escritos en la Torá. Segundo, se dice que cuando todas las correcciones sean hechas, todas las fiestas serán canceladas a excepción de esas dos. Tercero, las dos fiestas están conectadas con la reconstrucción del Templo.

Espiritualmente, el Templo significa el lugar donde el Creador y la criatura se unen. La destrucción del Templo es una ruptura de la unión entre ambos. Esa unión es la que los cabalistas están tratando de reconstruir.

Hay dos fases de reconexión. En la primera, el humano debe aprender cómo elevarse por arriba de la naturaleza egocéntrica y alcanzar una herramienta (llamada vaso de otorgamiento) con la cual se unirá al mundo espiritual. Esta es la fase de corrección.

Después de eso viene la fase de recepción, cuando el humano puede recibir tremendos placeres usando la herramienta adquirida de nuevo.

Un hombre sediento, que sostiene en su mano un vaso quebrado, debe primero reparar el vaso antes de poder llenarlo y tomar de él. El que se siente separado de la espiritualidad debe primero enmendar su unión con el Creador antes de que pueda recibir las cosas ofrecidas.

Januká marca y celebra el haber alcanzado los vasos de otorgamiento. Esta es una fiesta espiritual que pertenece a la primera mitad del trabajo: la corrección. Esto es por lo que uno puede dividir su nombre en dos: Janu (estático, descansado) Ka (como un símbolo del descanso), el descanso que el humano toma una vez que se ha corregido su vaso antes de empezar a llenarlo.

Las velas de Januká simbolizan la Luz de Misericordia que uno adquiere cuando ha alcanzado el mundo espiritual. La Luz se incrementa gradualmente durante el día de fiesta, por lo que se enciende una vela extra cada día.

Las festividades que celebramos mantienen una compleja relación entre varias situaciones en nuestra alma.

Israel se interpreta como la fuerza que nos lleva directamente al Creador. Isra viene de la palabra Yashar (directo), y Él es la palabra hebrea para Dios, por lo tanto, la palabra Israel significa “directamente a Dios”, la razón espiritual detrás de este mundo.

Los griegos son los deseos que se oponen al desarrollo espiritual del hombre. Ellos le dicen a él que es irracional ir más allá de las leyes de la naturaleza, para comulgar con el Mundo Superior. Ellos claman que no tiene racionalidad. El griego debilita la fuerza de Israel usando argumentos lógicos que se originan en la acumulación propia de experiencias en este mundo.

Los griegos no quieren exterminar a Israel, como lo hizo Haman, ellos simplemente querían eliminar que Israel alcanzara la vida. Querían poner estatuas hechas por el hombre en el Templo y hacer que Israel hiciera reverencia ante ellas. Ellos no lucharon por la denominación materialista, sino por la espiritual.

El Israel dentro del hombre debe reunir el esfuerzo del poder de la fe contra los argumentos griegos. Israel le dice a los griegos que eso es correcto desde el punto de vista lógico, pero Israel cree que es posible ir más allá de las barreras de la razón, al mundo de las causas. Mientras más fuertes se volvieron los griegos, más poderosa se volvió la fe de Israel. Esta guerra siguió y siguió hasta que apareciera un milagro que pudiera ganar Israel. El milagro ocurrió.

El milagro de Januká es que uno al final tiene éxito en la unión con lo que era largamente anhelado. Más allá, un bello y encantador mundo aparece mucho más maravilloso de lo que se pueda imaginar. Entonces se da uno cuenta lo real que ha sido el camino de Israel y por qué es bueno apegarse a éste.

La victoria sobre los griegos es el cimiento del camino de cualquier criatura en el reino espiritual. Este le permite a uno cumplir las correcciones que lo llevarán a la frontera final, que es el Purim, la lucha en la cual uno tiene éxito en alcanzar la eterna recompensa que el Creador ha preparado para todos.